Telefónica sigue dando pasos para la ejecución de operaciones corporativas en torno a su negocio latinoamericano, englobado en la división Hispam. Así, la operadora ha decidido reconvertir la compañía matriz de este negocio Telefónica Hispanoamérica, que ha pasado de sociedad limitada a ser sociedad anónima. En julio pasado, la operadora constituyó la cabecera societaria de la división Hispam, que agrupa a los activos de la teleco en Latinoamérica, con excepción de Brasil, al reconvertir la antigua sociedad Latin America Cellular Holding en Telefónica Hispanoamérica SL.

De esta manera, con el nuevo movimiento, la compañía parece haber reforzado esta sociedad ante posibles movimientos corporativos futuros, como la entrada de algún inversor o la venta de una parte del capital, según fuentes del sector.

En este sentido, Telefónica ha seguido manejando todas las opciones desde la creación de Hispam en noviembre del pasado año. Entre las alternativas figura la venta de la división en su conjunto o por negocios o países; la entrada de nuevos inversores como realizó en Telxius con KKR y Pontegadea; la fusión o alianzas con otros operadores por países, como realizó con AT&T en México a finales de 2019; o la colocación en Bolsa de parte del capital, una opción que la teleco estudió en 2012, pero que no se materializó.

Telefónica Hispanoamérica, bajo su anterior denominación, se convirtió la pasada primavera en el accionista directo de Telefónica del Perú y Colombia Telecomunicaciones (ColTel). En este último caso, la participación del grupo es del 67,5% del capital, siendo el resto propiedad del Estado colombiano. Hasta entonces, las participaciones estaban en manos de la propia matriz o de la sociedad Telefónica Latinoamérica Holding.

La intención de la teleco es que todas las divisiones en el mercado latinoamericano estén bajo el mismo paraguas societario, para facilitar las operaciones corporativas.

La crisis provocada por el contagio del coronavirus Covid-10 ha podido frenar estos procesos, dado su impacto en los mercados financieros. Telefónica, en cualquier caso, ha seguido trabajando en esta línea. A finales de julio, la operadora alcanzó un acuerdo para la venta de su negocio en Costa Rica a Liberty Latin America por 425 millones de euros. Un negocio que anteriormente había acordado vender a Millicom, pero que esta última descarto finalmente cerrar la transacción ante el agravamiento de la crisis.

Telefónica anunció que demandaría Millicom ante los tribunales de EE UU por no completar la compraventa, cuando estaba todo cerrado y se habían obtenido todos los permisos regulatorios.